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lunes, 6 de agosto de 2012

Mares tenebrosos, cuentos de terror en el mar. ¡Una antología de miedo!

Ah, el verano. ¿Qué tiene el verano, a parte de mucho calor?  Pues por regla no lo sé, pero para mi es la libertad de poder ser uno con el mar sin miedo a pillar un resfriado. Eso y, también en mi caso, "tener" tiempo. Aunque más bien es como una de esas ofertas de grandes almacenes. ¡Disfrute de más tiempo por menos esfuerzo! Y luego te lo gastas tirado en el sofá cual zombi hambriento.  Pues bueno, es que el calor atonta, pero ahí está el truco: no dejar que tan despiadado comerciante te amodorre. Echarle ánimo y una ducha fría, y a por todo aquello que te propusiste hacer antes de la llegada de la supuesta libertad anual.

En parte, y con esto acabo, estoy contento. Esta semana he acabado el primer relato de este verano, de unas 30 páginas. Espero escribir algunos más antes del nuevo septiembre, ya se verá.

   Si he tardado en retomar esto ha sido en parte por ese relato, y también por lo que digo al principio. Por lo menos ya estoy de nuevo en marcha, y con bastante por decir, en varias entradas que vendrán dentro de poco después de esta. 
   Hoy no voy a hablar de ningún autor u obra en especial, ni trataré de comentar ni criticar, ni valorar lo relacionado con la escritura en sí. Vengo a dar a conocer algo muy valioso para los que, como yo, adoramos el terror y también el mar. Barcos, fantasmas, terror, islas desiertas, etc. Porque cuando algo tan atrapante como el buen terror se une a la gravedad y eternidad del mar, el cuento o el relato se transforma en una historia única y especial.

   Se trata de una recopilación de cuentos de la editorial Valdemar, "Mares Tenebrosos", que recomiendo por varias razones. Lo más importante es que son 600 páginas de buenos relatos. Además, es una buena edición, se nota que está hecho con cariño de amante del terror, y esto se nota desde las numerosas ilustraciones hasta el prefacio de José María Nebreda, que nos habla sobre sus motivaciones a la hora de elegir los integrantes y un poco de cada autor seleccionado para esta antología, además de una valoración que considero muy acertada sobre la categoría de esta clase de literatura.
   Además, no sólo contiene autores de gran talla, sino otros que con una elevada calidad, no son muy conocidos a día de hoy en nuestro país por cuestiones de traducción, o incluso algunos que no han recibido el merecido reconocimiento en la actualidad, y ninguno de estos relatos tiene desperdicio. Al principio, antes del comienzo de los relatos hay también una pequeña selección de algunos poemas de la misma temática que son dignos de leer, por lo que se agradece mucho que se hayan incluido.
  Es pues, una recopilación bastante completa y bien cuidada que además, no es cara. 17 euros (creo que costó) por 600 páginas con buenas historias (y muchas, muy buenas), bien tratada (ilustraciones de Óscar Sacristán que además, publica en este volumen una novela corta suya) con relatos y poesía, e incluso una sección de vocabulario náutico con gráficos de barcos de ilustración. Es genial. Ah, es de tapa dura.

   No me gustaría alargar más esto, más que por hablar de los relatos es por recomendar el libro, porque merece la pena, y si no, ¡ya me lo diréis si lo véis! Pero yo destacaría los relatos de Hodgson (el grande de los cuentos de terror en el mar), a Michel Bernanos, que se basa en un relato de Philip M. Fisher (La isla de los hongos), el trepidante relato Niebla, de James Hanley, la obra conjunta de Simon Clark y Jonh B. Ford, El pecio de la muerte (no, no es precio), y a un genialísimo relato de humor y terror de Richard Middleton.

En fin, espero que esto sirva para alguien, y si no, servirá de recordatorio para algún día rescatar semejante pedazo de joya para volver a devorarla con las mismas o más ganas que lo he hecho este verano. Ea.

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