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domingo, 29 de junio de 2014

Cuentos portugueses. De Castelo Branco a Sá-Carneiro


      Fernando_PessoaMuchas veces ocurre algo que resulta ser normal, pero que al mismo tiempo es alarmante. Muchas veces tenemos al alcance de la mano algo que buscamos con la mirada más allá, lejos, sin percatarnos de todo lo que nos perdemos por no ser abiertos y no prestar atención a lo que tenemos cerca por simples prejuicios o publicidades varias, es decir, decidimos dejar pasar experiencias, lugares, o como en este caso, libros, porque no hemos oído hablar de ello, porque no es muy mainstream o porque los medios y las editoriales claman a otros como únicas figuras visibles de cierto panorama literario. Y no es casual que normalmente esos autores sean de las principales potencias económicas: Inglaterra, EEUU, Francia, etc. Ocurre lo mismo dentro de esos mismos países, dependiendo de géneros, estilos y demás acepciones burguesas de una época o unos intereses de cualquier tipo. ¿Por qué hablo como si estuviera en un mitin? Porque también ocurre lo mismo en España. Y no sólo en cuanto a ciertas comunidades autónomas, sino también en cuanto a nuestros vecinos más cercanos; en este caso, Portugal. Portugal es un país hermano del que la mayoría, curiosamente, conocemos menos que de otros países con los que tenemos menos en común. Y es por esto y porque hoy quiero hablar de portugueses por lo que he empezado hablando de conflictos e intereses (¡qué serio suena, demonios!).
      Por uno de esos regalos de reyes que merecen la pena y se agradecen con sinceridad (cosa que por desgracia y por normalidad no siempre puede ocurrir), llegó a mí una breve antología de escritores portugueses ligados a los movimientos del siglo XIX y principios del XX; habiendo en ella rasgos romanticistas y modernistas. Pese a que algunos de estos autores también escribieron dentro del género realista, en esta recopilación no hay ningún relato que pueda ser etiquetado de realismo y, como veréis ahora mismo, son principalmente románticos. Hay incluso uno de esos autores influenciados por la bohème al que, aunque no se le haya llamado así, sin duda lo es en alma y estilo: un maldito; de prosa y vida maldita: Mário de Sá-Carneiro. Las vidas de los escritores de este libro recorren desde el año 1825 (nace Camilo Castelo Branco) hasta casi un siglo después, 1916, en el que Sá-Carneiro se suicida. Además de los dos nombrados, hay cuentos de José María Eç de Queirós y del que es el más conocido y celebrado a nivel nacional e internacional, Fernando Pessoa.
      Ea. Y hecha la introducción, ¿cuál es la Esencia de esta gente? ¿Qué es lo que les hace especiales y lo que podemos fumarnos en estos relatos? (¡cambia "fumarte" por "disfrutar" o "apreciar" si eres un tiquismiquis!). Pues vamos a verlo por partes; como dijo Jack el Destripador (lo sé, lo sé; un chiste muy mascado).

      De la edición

      La edición de estos Cuentos Portugueses corre a cargo de la editorial Gadir; traducción de Juan José Álvarez Galán. No es una gran antología, sino una escueta selección en la que se reúnen uno o dos cuentos por cada uno de los autores portugueses que acabo de mencionar. La sensación al encontrarse con el libro es muy buena: un buen diseño, escritores prometedores e histgadirorias que claman ser interesantes sólo con leer algunas frases. Es decir, el contenido es poco y no da para conocer gran cosa de cada autor, pero sí para disfrutar de buena Literatura de paso que conocemos una pequeña parte del legado portugués, tristemente desconocido en muchos casos. Encontramos desde historias impregnadas de un cargado romanticismo oscuro como en A caveira da Martyr de Castelo Branco hasta la ironía político-cultural de Pessoa en las Crónica Decorativa I y II. Confluyen varios estilos y temáticas que pueden servir como aperitivo para los hambrientos que deseen conocer más de alguno de estos escritores.
      En cuanto a aspectos negativos, también los hay, aunque no son los más importantes. La introducción más bien es un simple prólogo que poco más dice de lo ya descrito en la contraportada. No habla de contextos ni de los autores de los relatos. Un prólogo en el que se presentan los cuentos sin mayor pretensión, cosa que para una antología de cuentos poco conocidos, es una pena. Y en segundo lugar, a lo largo de todo el libro se dan varios errores tipográficos, de imprenta, que transforman "las" por "los" o eliminan plurales u otras lindeces. Gracias al Arte que los escritores son buenos, porque la edición, pese a prometedora, queda, para mí, algo lejana del ideal.

       De esencias e historias

      Pero lo realmente importante es el contenido. Y aquí hablamos de buena Literatura, del tamaño de clásicos portugueses como Castelo Branco, gigantes creadores como Fernando Pessoa y excéntricos malditos como Sá-Carneiro. El relato de La Calavera abre la antología y puede provocarte dos reacciones, lector: te encanta esta historia macabra o te aborrece, porque te suena, porque esta historia ya te es conocida, y el tono y el lenguaje también. Ha sido este mi caso, pero no significa nada más que es este un clásico del romanticismo muy imitado desde ese momento en adelante: la trágica pérdida de un ser querido afectando a una débil mente masculina hasta más allá del límite de la cordura. Enfrentamientos a muerte, noches de cemcarneiro-smenterio, eternidades de pena y males de amor.
      Uno de mis favoritos es, sin duda, José Matías, de Eça de Queirós. También bañado de un gran romanticismo y de un tema ligado al amor, es por el contrario un relato muy diferente, especial, y con mucha personalidad propia. Un cuento lleno de referencias filosóficas nada pesadas en el que se narra la historia del anodino amor de José matías por Elisa, quien corresponde al de su amante. Sin embargo, lo único típico de esta relación de amor es el anhelo, las cartas de desesperados sueños y... poco más. Eça de Queirós construye una historia que hace preguntarse al lector constantemente por las razones y la locura del amante, cuyas ideas no parecen tener sentido alguno, al principio. Irónico, bello, y capaz de hacerte sudar de nervios e impotencia. ¡Y no cuento más! Aunque me gustaría spoilearos toda la trama; no por nada me parece uno de los mejores cuentos de la selección. Por decir algo más, aquí la esencia es quizá la valentía o la cobardía (¿quién sabe, a veces, diferenciarlas?) de las decisiones del protagonista.
      De Fernando Pessoa podemos leer Carta de la jorobada al cerrajero, que no recomiendo a sensibleros y sensibleras si no queréis llorar de la emoción (no no, yo no he llorado eh, eh; no. Pero sí me ha emocionado, para qué esconderlo). Luego, en un tono y estilo totalmente diferente (aquí ya podéis relajaros, ¡risas y carcajadas!) Pessoa escribe críticamente y sobre todo con mucha ironía las Crónicas Decorativas, en las que trata con humor temas candentes de la época como el etnocentrismo, el capitalismo, la ciencia y la tradición. Un cuento breve, ameno, pero intenso; muy bueno. El tercer relato de Pessoa es una breve fábula (o anti-fábula, quizá mejor dicho) que deja al leerla un interrogante sobre el sentido de la misma. Acaba así:
En la colección en la que se encuentra, esta fábula no tiene moraleja. Tal vez porque, en la edad de oro, las fábulas no tenían moralidad alguna.

      Ah, la moralidad... En definitiva, muy recomendables esas geniales crónicas decorativas de Pessoa. Verdaderamente han atizado a mi anhelo de leer más de Pessoa y sus heterónimos. Y, por cierto, el mismo Pessoa podría ser un gran personaje literario, pese a la timidez práctica de su vida rutinaria.
      Tras Pessoa llega la muestra de Sá-Carneiro para cerrar la antología, con El sexto sentido y La extraña muerte del profesor Antena. Como decía al principio del artículo, Sá-Carneiro es el alma maldita de la antología. Jamás vivió con plena alma su camino. Pronto aborreció el ambiente de la universidad de Coímbra y marchó a la Sorbonne de París, pero siguió sin encontrar la paz que sus desiquilibrios emocionales le impedían saborear. No le bastaba ser un gran creador, haber compartido proyectos literarios con Pessoa y otros artistas que quedarían en la memoria de Portugal y más allá de sus fronteras. No le bastó la vida bohemia, enamorándose de una prostituta parisina y recorriendo las calles de París de burdel en café. No le bastó volver a su vida portuguesa en Lisboa y contribuir a la creación y evolución (breve) de la revista Orpheu. Nada le bastó, salvo su forzada despedida en el año 1916. En esta antología se recogen dos buenos ejemplos de su obra. El primero, uno de sus primeros relatos, trata con destreza una ficción sobre las capacidades de los sentidos cuyos peligros pueden llevar a destinos no muy placenteros; y el último, un atrapante viaje por las investigaciones misteriosas de un científico que afirma haber descubierto uno de los mayores hallazgos científicos del siglo. Y sin duda lo es pero, ¿a qué precio?
      Aquellos amantes del siglo XIX y principios del XX, seguro que disfrutaríais esta selección. Por mi parte, sin duda alguna próximamente me adentraré en los mundos de Pessoa, y posiblemente, también en los de sus hermanos de letras.
      PD: Si os ha interesado alguno de estos escritores, en internet hay muchos sitios con poemas originales y traducciones. Os dejo un blog donde podéis leer las Crónicas Decorativas de Pessoa y otras de sus obras: Pessoas de Pessoa

      Generación y Revista Orpheu

      Como toda buena generación modernista, la portuguesa tuvo una revista literaria que sirvió en Portugal como escandalosa bienvenida y eco del nuevo arte moderno que sacudía Europa. Orpheu, fundada por Pessoa, -Carneiro y otros portugueses morpheu2odernistas en 1915, irrumpió en el país provocando escándalo y críticas contra los artistas debido a su tremenda novedad y atrevimiento, muy presentes en los temas y forma de los contenidos. Por desgracia, esta pieza tan significativa de la literatura no llegó a ver ni siquiera el tercer número trimestral, que ya estaba preparado para la edición. Una vez más, otro de esos tristes casos, sobre todo si dejamos paso a las comparaciones negativas como "demonios, toda la basura que se está editando hoy en día, y estos genios no pudieron lanzar ni tres números de buena Literatura y diseño por falta de dinero". Pero "es lo que hay". Quizá también tuviera que ver con que algunos de los principales escritores murieron antes del momento oportuno, como el desgraciado Mário de Sá-Carneiro, quien se mató en París a los veintiséis años.
      La buena noticia es que, y con esto se acaba el recuerdo de estas letras cercanas en este artículo, para quien se crea capaz de entender bien la lengua portuguesa, puede leer o descargar los dos números de la revista Orpheu aquí: Project Gutenberg

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